Alimentación y salud

 
Hábitos. En nuestro mano está la posibilidad de incorporar hábitos de vida saludables.
 
Una alimentación adecuada debe satisfacer diariamente todas las necesidades nutricionales e incorporar valores culturales, gastronómicos y de satisfacción personal. 
 
En nuestra sociedad los desajustes alimentarios son la principal causa del desarrollo precoz de la mayor parte de las enfermedades crónicas o degenerativas (cáncer, arteriosclerosis, diabetes, obesidad, hipertensión, dislipemias, anemias, etc). 
 
Por lo tanto, en nuestra mano está la posibilidad de incorporar a los hábitos de vida un mejor perfil alimentario y conseguir una disminución global de los factores de riesgo. 
 
Para este objetivo contamos con una importante variedad de alimentos con potencialidades protectoras y preventivas y también con la incorporación a la oferta de determinados alimentos funcionales que pueden ayudar a alcanzar un adecuado estado nutricional de la población.
 

 

Qué debemos saber sobre la obesidad

 La crecientes tasas de obesidad en los últimos años (entre un 15 y un 20% de la población española es obesa y otro 20-30% presentan problemas de sobrepeso) están constituyendo en uno de los problemas de salud pública más preocupantes en nuestra sociedad. Este desequilibrio viene determinado por un exceso de grasa corporal debido a los excesos en la ingesta, descenso en el gasto energético, o ambas variantes. 

 
El incremento de peso está influido por la genética pero los agentes ambiental (social y cultural) tienen una importancia considerable. En la actualidad, la dieta típica europea, regida por alimentos de alta densidad energética, con elevado contenido en grasa o en hidratos de carbono, acompañada de un estilo de vida sedentario, favorece la obesidad.
 
El objetivo ante este desequilibrio, es reducir el sobrepeso de manera paulatina y segura, y la fórmula adelgazante es clara: dieta hipocalórica+actividad física frecuente y  eso sí, siempre bajo la recomendación de un especialista.

 

                    SINTOMAS DE ALARMA DEL ICTUS

 

Los ictus o accidentes cerebrovasculares son una alteración brusca de la circulación cerebral, que altera transitoria o definitivamente el funcionamiento de las áreas cerebrales afectadas. Se trata de una urgencia neurológica con riesgo vital y los expertos aseguran que sus posibles consecuencias son menores cuanto antes se acuda a un centro médico y se sea atendido por un especialista en Neurología. El tratamiento precoz de esta enfermedad reduce su mortalidad y sus posibles secuelas. Por eso resulta especialmente importante que conozcamos los síntomas de alarma de un ictus y actuemos rápidamente ante ellos.

“Cada minuto es importante, cuanto más dure la interrupción del flujo sanguíneo, mayor será el daño en las células del cerebro y mayores las posibilidades de que se produzcan secuelas”

 

 

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